La insustituíble Navidad
La sociedad de moral y costumbres
construye la insustituíble Navidad,
y ello no es compatible
con la fiesta universal de las Culturas
que dejaría atrás aunque no tiene por qué,
todo el andamiaje, el ornamento,
de belenes y coros,
misas de guardar,
representaciones teatrales
en la sagrada institución familiar.
Canciones de Españolitos,
de puertas del Sol,
cercanas a la M-40...
¡Hay más nacionalidades en Madrid!
La protección de la infancia
es un mandamiento de una ley profana
que se ha de guardar.
Defendemos a nuestros hijos e hijas porque los amamos.
La hipocresía es un arte en el que se ha de educar.
Dicen los padres y las madres de la Patria:
"¡Ojo con aquéllos que objeten en conciencia!
¡Los niños y las niñas se merecen
a un Dios, patrón de la humanidad!
Pues no hay otro modo,
y el ser humano es soberbio
por naturaleza.
¿Cómo ha de cometer semejante desacato,
tamaña vileza?
La libertad es compatible
con los preceptos
de la Iglesia.
Vivir encadenados
es la hermosa experiencia."
Dicen los niños y niñas de la Patria
(aunque algunos y algunas ya pasan de la treintena y
superado la mayoría de edad kantiana):
"Respondemos a sus preceptos,
atendiendo a vuestro cargo.
Nosotros y Nosotras, los Nadies,
decimos todo lo claro posible:
La familia es diversa.
Ya lo eran José y María porque José era el pater putativus de Jesús.
No todas las familias tienen la estructura de un portal de Belén.
San José puede ser sustituído por Santa Josefa.
La virgen María por Mario, de profesión abogado.
El niño podría ser transmutado y ser de padre diverso.
Dos amigas viven juntas y se quieren,
se aman, se acuestan juntas ergo son familia.
"
construye la insustituíble Navidad,
y ello no es compatible
con la fiesta universal de las Culturas
que dejaría atrás aunque no tiene por qué,
todo el andamiaje, el ornamento,
de belenes y coros,
misas de guardar,
representaciones teatrales
en la sagrada institución familiar.
Canciones de Españolitos,
de puertas del Sol,
cercanas a la M-40...
¡Hay más nacionalidades en Madrid!
La protección de la infancia
es un mandamiento de una ley profana
que se ha de guardar.
Defendemos a nuestros hijos e hijas porque los amamos.
La hipocresía es un arte en el que se ha de educar.
Dicen los padres y las madres de la Patria:
"¡Ojo con aquéllos que objeten en conciencia!
¡Los niños y las niñas se merecen
a un Dios, patrón de la humanidad!
Pues no hay otro modo,
y el ser humano es soberbio
por naturaleza.
¿Cómo ha de cometer semejante desacato,
tamaña vileza?
La libertad es compatible
con los preceptos
de la Iglesia.
Vivir encadenados
es la hermosa experiencia."
Dicen los niños y niñas de la Patria
(aunque algunos y algunas ya pasan de la treintena y
superado la mayoría de edad kantiana):
"Respondemos a sus preceptos,
atendiendo a vuestro cargo.
Nosotros y Nosotras, los Nadies,
decimos todo lo claro posible:
La familia es diversa.
Ya lo eran José y María porque José era el pater putativus de Jesús.
No todas las familias tienen la estructura de un portal de Belén.
San José puede ser sustituído por Santa Josefa.
La virgen María por Mario, de profesión abogado.
El niño podría ser transmutado y ser de padre diverso.
Dos amigas viven juntas y se quieren,
se aman, se acuestan juntas ergo son familia.
"
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