El comisario jardinero

A Wilhelm Müller, nacido en el Barrio Salamanca o Argüelles, quéséyo. 

Señor de su jardín,
archiduque de las rosas,
vizconde de los claveles,
y cultivador de las margaritas.

No hay brizna de viento
que no esté catalogada
ni hierba que no crezca
sin su permiso.

Wilhelm adolece de una simpatía natural,
tiene un alto autoconcepto,
pero su instinto detectivesco
hace que los que viven cerca de él
se sienten interrogados cuando pregunta.

Señor de su jardín,
no hay maceta que no lleve su nombre,
y su casi cincuentena
habla de un esplendor maduro.

Pero Wilhelm,
como casi cualquier adulto
es un tirano vestido
de afabilidad
y responde al instinto biológico
de blindar su territorio.

Es un comisario jardinero,
con la estrella de sheriff de los gladiolos
y de los mirtos,
de los juncos y los sauces.

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