Todas esas pequeñas cosas
Todas esas pequeñas cosas
que adoro de tí
no son cosas.
Me gusta tu mirada tranquila
en la mañana,
cómo la luz clara
hace de tu pelo
un arpa de oro
que fulge en cualquier
armonía,
el eco de tu voz
en cualquier estancia,
la elegancia con que te mueves,
reina sobre el tablero.
También
aprecio la dulzura de tus mentiras,
en su versión piadosa,
cómo su
efecto es el de una daga
que en el corazón se clava
y de cuyo interior brota la sangre.
Resulta curioso
cuando te muestras misteriosa,
o sorprendida,
interpretando el papel
asignado en la obra de otros.
En estas circunstancias,
te agradezco todo
lo que has traído a mi vida:
La construcción de un tiempo nuevo
que clarifica
y edifica
la substancia de mi ser.
Sonreímos, sonreiremos juntos
y la ciudad
posiblemente nos verá
caminar por sus calles
cansadas,
con un paso infatigable.
que adoro de tí
no son cosas.
Me gusta tu mirada tranquila
en la mañana,
cómo la luz clara
hace de tu pelo
un arpa de oro
que fulge en cualquier
armonía,
el eco de tu voz
en cualquier estancia,
la elegancia con que te mueves,
reina sobre el tablero.
También
aprecio la dulzura de tus mentiras,
en su versión piadosa,
cómo su
efecto es el de una daga
que en el corazón se clava
y de cuyo interior brota la sangre.
Resulta curioso
cuando te muestras misteriosa,
o sorprendida,
interpretando el papel
asignado en la obra de otros.
En estas circunstancias,
te agradezco todo
lo que has traído a mi vida:
La construcción de un tiempo nuevo
que clarifica
y edifica
la substancia de mi ser.
Sonreímos, sonreiremos juntos
y la ciudad
posiblemente nos verá
caminar por sus calles
cansadas,
con un paso infatigable.
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