¿De qué sirve ahora?

¿De qué sirve ahora escribirte
un mensaje de amor
si no obtengo respuesta,
si pareces ignorar todas mis cartas
donde describo tu belleza
y toda la sabiduría que de tí
rezuma en cada gesto,
en cada palabra?

Si soy prisionero de tus ojos
cuando me miran,
de tu cuerpo cuando me habla,
de tu frialdad
cuando muestra lejanía o desaprobación.

En esa cárcel imaginaria
que visito a deshoras
el dolor ya no es inquilino,
y lo sustituye
un recuerdo dulce
con sabor a cerezas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo