Con los mejores deseos

Ahora
que termina el año
hago balance del camino recorrido,
y coloco los buenos, regulares y malos momentos
en la estantería imaginaria
de la memoria.

Todo es experiencia. Todo es aprendizaje.
Por eso,
no quisiera despedir este año
sin recordar tu presencia,
sin olvidar todo lo que significas,
todo lo que tu silencio cuenta,
y del que extraigo palabras
sin aceptar la voluntad del cancerbero.

¿Cómo decirte
que la vida nos sonríe
si le sonreímos?

¿Cómo decirte
que el reíno de la noche
y el imperio de la tarde
nos esperan
sin ser reyes ni reinas,
emperadores ni emperatrices?

Con los mejores deseos
para tí.
Nos levantaremos
de nuevo
una vez y otra más,
desde las ruinas de una ciudad bombardeada,
y diremos no al veneno
vertido por la infamia
en cualquiera de sus facetas.

El sol rojo nos saluda
con la cercanía
de aquél o aquella que bien nos quiere.





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