Salvoconducto

Cuando la vida nos pide
el salvoconducto
nosotros
siempre se lo debemos dar.

Sonreirle
de buena gana
al presente,
convocar
al amor
que algo más que un ideal.

Los hombres
que se muestran
como depredadores
sin escrúpulo
deben hacerse a un lado.

Construir
el edificio
del afecto
no es asunto de un día.

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