Como el que añade una certeza
Como el que añade una certeza
a una duda,
como el que añade una duda
a una certeza.
Como si este buzón de tiempo,
tuviera sólo cartas
asociadas a instantes de ti.
Como si pensar en ti,
fuera invocar a un lugar sin tiempo.
Como si esta lluvia que cae,
sólo esclareciera
el aire próximo,
la espesa cortina
que gris
nos separa del cielo
y no arreglara el desorden
de las calles,
el ritmo del tráfico,
la orquesta de viento que proponen
los claxon.
Pero esta confusión cotidiana
es propia de la realidad,
y si no todo encaja
es porque debe ser así.
Camino, deambulo,
divago, me pierdo,
me encuentro,
te busco,
me planteo por qué lo hago,
y termino un verso,
desciendo a los manantiales
de la poesía,
y me surto
del arte de los poetas y las poetas.
No hay tendencia peligrosa
que no nos deje
una enseñanza.
El mar en calma nunca enseñó al navegante.
a una duda,
como el que añade una duda
a una certeza.
Como si este buzón de tiempo,
tuviera sólo cartas
asociadas a instantes de ti.
Como si pensar en ti,
fuera invocar a un lugar sin tiempo.
Como si esta lluvia que cae,
sólo esclareciera
el aire próximo,
la espesa cortina
que gris
nos separa del cielo
y no arreglara el desorden
de las calles,
el ritmo del tráfico,
la orquesta de viento que proponen
los claxon.
Pero esta confusión cotidiana
es propia de la realidad,
y si no todo encaja
es porque debe ser así.
Camino, deambulo,
divago, me pierdo,
me encuentro,
te busco,
me planteo por qué lo hago,
y termino un verso,
desciendo a los manantiales
de la poesía,
y me surto
del arte de los poetas y las poetas.
No hay tendencia peligrosa
que no nos deje
una enseñanza.
El mar en calma nunca enseñó al navegante.
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