Llega un momento
Llega un momento
en la vida
en que amar a alguien,
convivir con alguien,
no es lo esencial
pues
otras cuestiones
se vuelven más importantes
como las de vivir en paz
y en armonía
con el mundo que nos rodea.
Entonces tratamos de alejarnos
de lo que nos quita
ese estado de calma
pero, sin querer,
y por tendencias no revisadas
o asumidas
nos vemos
inmersos en otras
historias similares,
inherentes a nuestra condición
humana,
propias de nuestro ser.
En vez de hablar
como si nada pasara,
habría que actuar
frente a lo que está claro.
También ocurre
que los dedos en la llaga
se convierten en propuestas
de mejora
y dejan de ser afrentas,
pues tomamos nota
y perfeccionamos el mecanismo.
en la vida
en que amar a alguien,
convivir con alguien,
no es lo esencial
pues
otras cuestiones
se vuelven más importantes
como las de vivir en paz
y en armonía
con el mundo que nos rodea.
Entonces tratamos de alejarnos
de lo que nos quita
ese estado de calma
pero, sin querer,
y por tendencias no revisadas
o asumidas
nos vemos
inmersos en otras
historias similares,
inherentes a nuestra condición
humana,
propias de nuestro ser.
En vez de hablar
como si nada pasara,
habría que actuar
frente a lo que está claro.
También ocurre
que los dedos en la llaga
se convierten en propuestas
de mejora
y dejan de ser afrentas,
pues tomamos nota
y perfeccionamos el mecanismo.
Comentarios
Publicar un comentario