cuando toquen las campanas

cuando toquen las campanas
de la iglesia
como en el cuento serbio de Pimientita
o
cuando me llames,
acudiré a tí
con una sonrisa
y entonces
nadie más que tú
ocupará ese lugar

pero hasta entonces
supongo que habrá un paréntesis invertido
que como una puerta
se cierra
para más tarde abrirse

aunque
no debemos dar demasiadas cosas
por sentadas
dejemos que la vida
nos sorprenda
y hagamos de cada instante
algo bello,
una pequeña pieza
de artesanía del tiempo



Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo