Cuando el disco se acaba

Cuando el disco se acaba,
hay que cambiarlo
y una música nueva
se instala
en la sala.

Mientras la escucho,
me entras ganas de bailar
y entonces
apareces.

¿Bailamos?

Pregunto.

Esta música suena a futuro. Digo.

Y no respondes, pero quizás sonríes.

En eso me decido a bailar solo y parece
como que
una súbita y repentina
alegría invadiera todo el mundo cercano.

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