Inventario de Viernes

Termina una intensa semana
en lo laboral,
en lo sentimental,
en lo existencial
y por eso me apresto
a elaborar
este inventario de Viernes.


En mi oficina hay una jefa negligente.
Pero no lo es por sus habilidades
técnicas sino por cómo se comunica
con sus subordinados.
Los corrige constantemente
con malos modos,
con escasa simpatía,
grita y rectifica,
no aplaude el relativo éxito
de algunas acciones.


Llegaron los niños.
Ellos son la alegría de mi vida.
El agua que brota de la fuente clara.
Cambios.
Aprendiendo a aceptarlos.


Pienso en ti,
escribo versos
con impaciencia y con demasiado
coraje.
Será que te extraño,
que quisiera que estuvieras inmediatamente
a mi lado,
pero luego
viene la razón a equilibrar
ese tiempo inmediato
y, dado que no hay señales de ti,
pues aplazo todo pronóstico.

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