Nada que demostrar.
Ya hemos escrito
más de cien versos.
Pero ahora quiero tener la paz
en mi alma
para decirte que no tengo
nada que demostrar.
Nunca lo tuve.
Pero el amargo sabor
de un desenlace
provocó toneladas
de poemas,
algunos mejores que otros,
ninguno demasiado bueno.
Quiero salir
a la calle,
recordarte tranquilamente
y esperar el autobús.
Sin traumas que acompañen,
sin heridas que sangren,
sin simétricas asepsias
que nos mantengan equidistantes.
Sabes que te pienso.
más de cien versos.
Pero ahora quiero tener la paz
en mi alma
para decirte que no tengo
nada que demostrar.
Nunca lo tuve.
Pero el amargo sabor
de un desenlace
provocó toneladas
de poemas,
algunos mejores que otros,
ninguno demasiado bueno.
Quiero salir
a la calle,
recordarte tranquilamente
y esperar el autobús.
Sin traumas que acompañen,
sin heridas que sangren,
sin simétricas asepsias
que nos mantengan equidistantes.
Sabes que te pienso.
Comentarios
Publicar un comentario