Marcelino Gran Vía
Marcelino Gran Vía
nació en un barrio del centro.
El día de su comunión,
una amiga de su tía
llamada Victoria
le regaló un libro de sobre
la historia del Pueblo de Dios
y firmaba con su nombre
y una dedicatoria
invitándole a ser siempre bueno
y a transformar su vida
a partir del amor al Altísimo.
Gran consejo para vivir la vida.
Grandes enseñanzas
de los libros sagrados,
quizás demasiado estrictas
si se siguen al pié de la letra,
porque el ser humano es prosaico
y vulnerable.
La cosa es que la pauta
no hablaba de las excepciones
y Marcelino adquirió con los años
sus propios credos
y, hoy día, no lo basa absolutamente todo
en los libros divinos.
La bondad
debe ser cultivada,
según nos cuenta,
y debe ofrecerse
como moneda de cambio
frente a los que nos tratan
con maldad,
a los miserables
que nos infringen dolor,
y si no podemos llevarla a cabo,
pues será más aconsejable,
regalar nuestra ausencia
a los que no valoran
nuestra presencia.
nació en un barrio del centro.
El día de su comunión,
una amiga de su tía
llamada Victoria
le regaló un libro de sobre
la historia del Pueblo de Dios
y firmaba con su nombre
y una dedicatoria
invitándole a ser siempre bueno
y a transformar su vida
a partir del amor al Altísimo.
Gran consejo para vivir la vida.
Grandes enseñanzas
de los libros sagrados,
quizás demasiado estrictas
si se siguen al pié de la letra,
porque el ser humano es prosaico
y vulnerable.
La cosa es que la pauta
no hablaba de las excepciones
y Marcelino adquirió con los años
sus propios credos
y, hoy día, no lo basa absolutamente todo
en los libros divinos.
La bondad
debe ser cultivada,
según nos cuenta,
y debe ofrecerse
como moneda de cambio
frente a los que nos tratan
con maldad,
a los miserables
que nos infringen dolor,
y si no podemos llevarla a cabo,
pues será más aconsejable,
regalar nuestra ausencia
a los que no valoran
nuestra presencia.
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