Querida ausente (li)
Querida ausente:
En una noche fría de octubre,
escuchando un adagio,
compongo versos
de métrica libre
en un lugar cualquiera de la ciudad.
¡Cómo me gustaría
que te reunieras conmigo
en este lugar
sin vigilantes
ni espías!
Así juntos recorreríamos
las calles
viendo la gente pasa
como el tiempo
tras la aguja del reloj.
Sabrás por este poema
cincuentayuno
que hubo
cincuenta anteriores
misivas,
cartas urgentes
sin sello
y con postdata
al amor,
al
dulce amor
de las noches oscuras,
al escaso amor,
de las noches ausentes,
de las noches
sin más dueño
que el espacio que nos separa.
Möchtest du hier kommen?
Ich warte dir.
En una noche fría de octubre,
escuchando un adagio,
compongo versos
de métrica libre
en un lugar cualquiera de la ciudad.
¡Cómo me gustaría
que te reunieras conmigo
en este lugar
sin vigilantes
ni espías!
Así juntos recorreríamos
las calles
viendo la gente pasa
como el tiempo
tras la aguja del reloj.
Sabrás por este poema
cincuentayuno
que hubo
cincuenta anteriores
misivas,
cartas urgentes
sin sello
y con postdata
al amor,
al
dulce amor
de las noches oscuras,
al escaso amor,
de las noches ausentes,
de las noches
sin más dueño
que el espacio que nos separa.
Möchtest du hier kommen?
Ich warte dir.
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