Querida ausente (XCI)

Querida ausente:


El día fue largo
y ya cansado estoy
pero antes
de regresar
a casa,
quisiera decirte,
buenas noches.


Que descanses bien,
que yo te recuerdo,
que te rezo como oración
antes de dormir,
deseando que el buen Dios
te cuide y te proteja,
a sabiendas de que
tú te cuidas y te proteges.


Nada es imposible
y menos lo es
ese amor que, entre los dos,
podemos construir.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo