Querida ausente (LXXXIII)

Querida ausente:

Sabes
lo poco que me importa
que otros vean cómo siento.

Sabes que no cambió
mi forma de hacer
tras el intento de toque de queda.

Después de un tiempo,
comprendo el dolor que otro sufría,
sus insultos y desaires,
su malestar frente
a mi enfrentamiento claro,
pero seguiré
con la construcción del amor
frente al odio,
porque hay motivos
para seguir esta senda,
porque ahora todo apunta
a que habré de esperarte.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo