Retrato de una madre soltera

Nosotros, Nosotras,
sus hermanos y hermanas,
algunos con diplomas
de expertos en comunicación,
no sabemos comunicarnos
con alguien que no se deja,
que tiene sus cartas de amor
bajo llave,
y que nunca abrió su corazón.


Porque una mujer
que se considera a sí misma
humillada,
debido
a un concepto
también conservador
de la vida,
se enroca desde el inicio
y permanece firme
en sus preceptos,
en sus frenos, y en sus autoflagelos.


Un hijo no deseado
no es alguien a quien dedicarle todo el tiempo.


Se le dedica el suficiente,
se le puede llegar a amar
si uno se empeña,
pero uno se lo quita de en medio.


Nosotros, Nosotras,
vemos que este chico,
adolescente y maleducado,
no aprendió los límites
ni la autoridad.


Cantaría
la canción de Jeanette,
pero... ¿Cómo?


Si... ¡recibió todo el amor y más!


¡Qué contradicción! ¡Qué contubernio!

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