Querida ausente (LXXXIX)

Querida ausente:

Lo material es accesorio.
La sólida estructura,
de férreas cancelas
y rejas que protegen
frente a la trémula amenaza
de la no tan adversa adversidad,
no es eterna.

Por eso,
te propongo ir a
un lugar
situado
en esa tierra de nadie
en la que no se necesita visado
ni sellado,
y en la que todos son considerados
ciudadanos del mundo.

No, no se trata de un viaje
al país de la fantasía,
ni de una excursión al infierno
donde perecer de manera ridícula.

Hay fantásticas realidades
e infiernos que se parecen a un paraíso,
donde sólo es necesario
una mente libre de culpas y
corsés anacrónicos,
y una motivación para experimentar
la belleza de las cosas simples.

Ven conmigo si quieres.
No importa lo que has de tardar,
si vienes en barco o andando
o en coche tirado
por blancos caballos.



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