Querida ausente (XLI)
Querida ausente:
Ojalá
leyéramos juntos
un poema,
el periódico,
o el nombre de las tiendas.
Ojalá
paseáramos por las calles
en una tarde como ésta
de domingo
y fuéramos testigos
del último rojo atardecer
.
A pesar
de todos los indicios,
la esperanza
no se olvida
de todos nuestros
proyectos postergados.
Ojalá no se haga tarde
y si ello ocurriera,
atrasaríamos
todos los relojes
para inventar
una cronología
nueva,
que se separe
de todo lo anterior.
Ojalá
leyéramos juntos
un poema,
el periódico,
o el nombre de las tiendas.
Ojalá
paseáramos por las calles
en una tarde como ésta
de domingo
y fuéramos testigos
del último rojo atardecer
.
A pesar
de todos los indicios,
la esperanza
no se olvida
de todos nuestros
proyectos postergados.
Ojalá no se haga tarde
y si ello ocurriera,
atrasaríamos
todos los relojes
para inventar
una cronología
nueva,
que se separe
de todo lo anterior.
Comentarios
Publicar un comentario