Querida ausente (LII)
Lungi dal proprio ramo,
Povera foglia frale,
Dove vai tu? - Dal faggio
Là dov'io nacqui, mi divise il vento.
Esso, tornando, a volo
Dal bosco alla campagna,
Dalla valle mi porta alla montagna.
Seco perpetuamente
Vo pellegrina, e tutto l'altro ignoro.
Vo dove ogni altra cosa,
Dove naturalmente
Va la foglia di rosa,
E la foglia d'alloro.
Imitazione. G. Leopardi.
Querida ausente:
Hoy es un domingo tranquilo
en el cual me da tiempo
a descansar,
a leer,
a tomar el té
y donde la temperatura
es buena.
Los jardines lucen con moderado
optimismo.
Ya sé.
No me has dado permiso
para estar en tu mundo,
ni la llave de la cancela
que da paso
a tu intimidad.
Ni que decir tiene
que aprecio tu libertad,
la manera
en que te mueves
frente
a las dificultades
de la vida.
Por eso,
te escribo,
para hablarte
con palabras
simples
de este presente
en el que las horas se resignan
a aceptar
el proceso como viene.
Ignorando
aspectos
terribles,
de nuestra historia.
¿Podrás definirla como nuestra?
Soy como la hoja
que describia Leopardi,
y en mi vuelo
recuerdo el trayecto
de otras flores
que perecieron
y se marchitaron.
Pero esta espera
en la que
todo me parece lento,
es un buen tiempo para aprender
pues todo lo importante
no es temporal
y lo sabemos.
¿Puedo convocar
a tu alma para que me acompañe
en este trayecto hasta el rio
donde me sumergiré
y surgiré
como otra hoja cualquiera,
rumbo al mar?
Povera foglia frale,
Dove vai tu? - Dal faggio
Là dov'io nacqui, mi divise il vento.
Esso, tornando, a volo
Dal bosco alla campagna,
Dalla valle mi porta alla montagna.
Seco perpetuamente
Vo pellegrina, e tutto l'altro ignoro.
Vo dove ogni altra cosa,
Dove naturalmente
Va la foglia di rosa,
E la foglia d'alloro.
Imitazione. G. Leopardi.
Querida ausente:
Hoy es un domingo tranquilo
en el cual me da tiempo
a descansar,
a leer,
a tomar el té
y donde la temperatura
es buena.
Los jardines lucen con moderado
optimismo.
Ya sé.
No me has dado permiso
para estar en tu mundo,
ni la llave de la cancela
que da paso
a tu intimidad.
Ni que decir tiene
que aprecio tu libertad,
la manera
en que te mueves
frente
a las dificultades
de la vida.
Por eso,
te escribo,
para hablarte
con palabras
simples
de este presente
en el que las horas se resignan
a aceptar
el proceso como viene.
Ignorando
aspectos
terribles,
de nuestra historia.
¿Podrás definirla como nuestra?
Soy como la hoja
que describia Leopardi,
y en mi vuelo
recuerdo el trayecto
de otras flores
que perecieron
y se marchitaron.
Pero esta espera
en la que
todo me parece lento,
es un buen tiempo para aprender
pues todo lo importante
no es temporal
y lo sabemos.
¿Puedo convocar
a tu alma para que me acompañe
en este trayecto hasta el rio
donde me sumergiré
y surgiré
como otra hoja cualquiera,
rumbo al mar?
Comentarios
Publicar un comentario