Querida ausente (LXXII)

Querida ausente:

La noche es oscura
y persiste
en su negritud.

Tan sólo el alba
trae los primeros
rayos de luz.

Diría que este poema
habla del
laberinto
que se forma
en cada atardecer,
de la soledad
y sus significados.

Pero en este tiempo
en que aprendo a ser feliz
de otra manera,
reviso
tu ausencia
como algo acostumbrado.

Nadie está completamente
lejos
si es recordado.

A cada verso mediocre,
le corresponde
un comunicado
pues los hay mejores
entre las posibles variaciones
existentes.

En esta estrofa,
no se trata de componer
lo más bello,
y lo que más brille.
Más bien,
se trata de darle contenido
y de traspasar
la frontera
entre lo sentido, lo pensado
y lo que se escribe.

Verás que cuando digo
Amor
es simple.

Verás que cuando digo
Octubre
es simple.

Verás que cuando digo
Ausente
también pronuncio Querida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo